Si ya dispones de una cubierta para tu piscina, tal vez te preguntes cómo cuidarla para que dure por mucho tiempo. Realizar el mantenimiento de tu cubierta es muy sencillo, tan solo tienes que seguir los pasos que te mostramos a continuación y disfrutarás de ella por muchos años.

Cinco consejos para realizar el mantenimiento de tu cubierta

Realizar el mantenimiento de tu cubierta es muy fácil, apenas requiere tiempo y esfuerzo. Con solo unos minutos a la semana la mantendrás en perfectas condiciones por muchos años. Realiza estas cinco tareas periódicamente y se verá siempre como nueva.

Lavado periódico de la cubierta

Es preferible la limpieza periódica que una intensiva al año. Es suficiente aclarar la superficie con el agua de una manguera de jardín para quitar los restos que se depositan en la superficie.

Si la suciedad es más difícil de quitar o se ha estado un periodo de tiempo prolongado fuera de la vivienda, puedes utilizar agua a presión. Eso sí, siempre a presión baja y en frío. Si alguna mancha persiste, es preferible limpiarla a mano que aumentar la presión.

La limpieza a mano no está recomendada. La parte acristalada se puede rayar, especialmente si es a base de policarbonato o metacrilato. Pero si no queda más remedio, has de aclarar la superficie con abundante agua, para quitar los restos sólidos que pueden rayar la superficie. Después aplica un jabón neutro en una bayeta suave y frota con cuidado.

Revisa frecuentemente la cubierta

Otra tarea es inspeccionar con cuidado la superficie de vez en cuando. Si detectas una grieta, restos de moho o similares, trátalo cuanto antes para evitar que vaya a más. Un simple gesto puede evitar una avería o un problema mayor.

Limpia los carriles, ruedas y bisagras de la cubierta

Puede que algunos hilos, pelos, piedrecitas o plásticos terminen atascando los elementos de apertura o de desplazamiento de la cubierta. Presta atención a estos puntos y retira periódicamente la suciedad para evitar roturas o mal funcionamiento.

Limpia el interior de la cubierta

Es normal que en el interior de la piscina se produzca algo de condensación. Pasa una bayeta suave por la parte interior de la cubierta de vez en cuando. Evitarás las marcas y la aparición de moho. Si es una cubierta alta, ten siempre cerca un equipo de limpieza para llegar a las partes más elevadas.

Abre y cierra la cubierta de vez en cuando

Las cubiertas telescópicas suelen dejarse abiertas toda la temporada de verano y después se cierran durante el invierno. No esperes a estas dos fechas para abrirla y cerrarla una sola vez. Mueve todos los elementos mensualmente, para que no se atasquen ni se acumule la porquería.

Con estos sencillos consejos mantendrás como nueva tu cubierta por muchos años. Además, evitarás algunas averías en un futuro. En Covertto tenemos cubiertas de calidad para tu piscina. Si estás pensando en poner una, no dudes en consultarnos.