Actualmente, existen tantos tipos de piscina como gustos personales ya que cualquiera puede montarse una piscina a medida según el espacio que disponga para ella o sus deseos en cuanto a diseño, materiales, formas, etc. Si te estás preguntando a qué tipos de piscina se les puede poner una cubierta, ¡buenas noticias! Una cubierta también puede ser una solución a medida y sea cual sea el tipo de tu piscina, puedes encontrar la más idónea para ella.

Incluso si tienes una piscina desmontable, siempre puedes colocar una cubierta ya que no solo protegerá la piscina si no también el propio espacio o jardín donde la tengas, ofrecer seguridad, zonas de sombra, etc.

Tipos y formas de piscinas

Los tipos de piscina, sobre todo en cuanto a forma y ubicación, harán variar las necesidades en cuanto al tipo de cubierta. No obstante, como hemos adelantado, se puede poner una cubierta sean cuales sean sus características. Generalmente, para elegir un tipo de cubierta se tiene más en cuenta las necesidades o deseos del propietario.

A continuación, te damos algunas pistas. No obstante, si estás pensando si a tu tipo de piscina se le puede poner una cubierta o cuál es la más adecuada, te recomendamos que te pongas en manos de profesionales para que valoren el espacio y te hagan una propuesta a medida.

Los tipos de piscinas que podemos encontrar son:

  • Piscinas de obra: generalmente, son de hormigón y están colocadas a ras del suelo. Son las más comunes ya que son más resistentes.
  • Piscinas prefabricadas: ideales para un lugar que, inicialmente, no cuenta con espacio para piscinas. Generalmente son de fibra de vidrio reforzado o poliéster.
  • Piscinas de acero inoxidable: este material es muy duradero para piscinas, aunque también uno de los más caros y necesita más mantenimiento
  • Piscinas desmontables: no se trata de una piscina fija por lo que no es tan duradera, pero se pueden colocar casi en cualquier espacio y retirar cuando no se use.
  • Piscinas desbordantes: se trata de piscinas para grandes espacios en las que el agua desborda por los lados de la piscina y se recupera en canales. También se le conoce como piscina espejo.
  • Piscinas naturales: adaptadas al entorno. Generalmente, son piscinas en forma de playa donde el agua empieza a nacer desde algún punto natural para acabar en un hueco mayor, destinado a la piscina.

Según su forma, también podemos encontrar los siguientes tipos de piscinas:

  • Piscinas rectangulares: además, con muchos tipos de variantes en esta categoría ya que pueden ser piscinas en forma de “L”, “T” o “U”.
  • Piscinas cuadradas: son menos habituales. Normalmente se colocan cuando el espacio es menor.
  • Piscinas en forma de riñón: una de las formas más tradicionales en piscinas es la forma de riñón. Ofrece una estética bonita y gran funcionalidad.
  • Piscinas de diseños irregulares o personalizados: como hemos comentado, se pueden hacer formas perfectamente adaptadas a las necesidades o el espacio disponible para la piscina.

¿Has reconocido tu tipo de piscina entre estas opciones? Realmente, en cualquiera de ellas se puede colocar una cubierta. Por ejemplo, se puede optar por una cubierta fija de mayores dimensiones que cubra todo el espacio de la piscina y jardín para dar una sensación de estar más recogida y aumentar un poco la temperatura.